viernes, 27 de abril de 2012

Agencia de viajes Lemming (José Carlos Fernandes)


El autor de la serie de cómic La peor banda del mundo sigue en esta obra, publicada en el clásico formato de tiras diarias en un periódico, una línea absolutamente continuista, desplegando de nuevo su universo tan personal y, a la vez, tan fácil de descomponer en influencias palmarias. Así, Italo Calvino (el Calvino de Las ciudades invisibles), Borges y Kafka, aliñados con unas gotas de Ballard y algunas esencias de Lem, vuelven a ser los demonios tutelares de este catálogo de lugares exóticos y a la vez tan reconocibles, hilados en la cháchara de un imposible agente de viajes que trata de convencer de lo maravilloso de los destinos que oferta a un cliente particularmente remiso. La peculiaridad de estos destinos es que hacen de lo minúsculo e irrelevante, lo infraordinario (como lo llamaría Georges Perec) la materia fundamental de su maravilla, plagando estas ciudades de museos a la banalidad, estatuas al tedio y monumentos al sinsentido. El tono es así levemente surrealista, con un regusto metafísico, apoyado en unos textos certeros y plenamente literarios. El dibujo engañosamente sencillo se tiñe de ocres y sepias que realzan la pesadez de existencias basadas en el absurdo, que desfilan ante los ojos del lector con una ligereza, a veces con una alegría, que no oculta la intención crítica del autor, expresada en el tremebundo final cuasi bíblico. Es éste un mundo habitable, hecho de disolución y de nada, y por tanto inefablemente seductor. Si bien le falta la rotundidad de algunos episodios de La peor banda del mundo, esta Agencia de viajes Lemming es, al cabo, la que a este lector le gustaría encontrar en su ciudad a la vuelta de cualquier esquina...

Signatura 400 (Sophie Divry)

Simpática nadería ("divertimento", en palabras de su autora) que se lee con indudable agrado, por parte de una de esas jovencísimas autoras francesas a las que estos días frecuento (literariamente, se entiende). Consiste en un extenso monólogo que una bibliotecaria de mediana edad le endosa por las buenas a un presunto lector que se ha quedado encerrado la noche antes en la biblioteca (lo de presunto va porque no hay manera de comprobar si este lector existe realmente -el libro no le da voz ni gestos salvo los implícitos en las respuestas de la bibliotecaria a sus contados conatos de protesta ante lo que se le viene encima- o, más probablemente, es apenas una proyección imaginaria que inventa la funcionaria como excusa para descargarse verbalmente). Precisamente la soledad es uno de los ejes que vertebran ese discurso apasionado, seguramente fruto de tanta abstinencia (de nuevo verbal, pero fácilmente ampliable a todos los ámbitos de la comunicación, también al sexual); discurso que divaga entre mil temas, comenzando por un repaso desordenado a la historia de las bibliotecas y las clasificaciones de libros (discurso caro a quienes estudiamos Biblioteconomía, que leeremos con una sonrisa en los labios)... Pero que poco a poco comienza a deslizarse hacia materias y visiones mucho más personales, hasta adoptar, ya cerca del final, argumentos claramente surrealistas y algo alucinados que, no tan paradójicamente, son lo más interesante del libro. Por el camino queda el retrato de un personaje curioso, multifacético, una de esas bibliotecarias medio enajenadas a las que no te gustaría encontrarte al final de un pasillo oscuro entre estanterías llenas de libros, a esa hora en que la biblioteca se vacía y no queda nadie para oir tus gritos... Exagero (pero no tanto); también es un retrato de una fragilidad largamente sostenida, amparada y envuelta en mil coartadas intelectuales (casi tantas como libros hay alrededor de esta mujer sola), y relacionada, cómo no, con una necesidad de amor tan postergada. La nada cotidiana, como esa signatura 400 que la Clasificación Decimal Universal de Dewey deja sin utilizar, vacía de contenido, yerma; como tantas vidas, propias y ajenas.
La Divry, en cuestión. Para nada la imagen arquetípica de una bibliotecaria... Prohibido enamorarse.